BRANDFOR X AIVORIQ
Una conversación acerca del valor de la marca para ilusionar, alinear e impulsar el crecimiento
Íñigo Sánchez (CEO)
Gonzalo López-Cerón (COO)
María Dorado (CMO)
Un proyecto que nació como “DigitalDent”, respaldado por Alantra Private Equity, orientado a integrar una amplia red de laboratorios dentales en España bajo una visión común. A medida que crecía la ambición, surgió la necesidad de ordenar el relato, conectar a los equipos y comunicar al mercado todo el potencial.
Así empezó AIVORIQ, una marca creada por BrandFor para poner en valor la unión de laboratorios bajo una única identidad, así como su capacidad para impulsar la innovación y la digitalización del sector. Un proceso de creación integral, en el que la participación de los laboratorios estuvo en el centro en todo momento.
Hablamos con el equipo de AIVORIQ, Iñigo Sánchez (CEO), Gonzalo López-Cerón (COO) y María Dorado (CMO), sobre el proceso de creación y el papel que ha jugado la marca en la construcción de este proyecto.
Sin la marca, no podíamos contar la historia que queríamos contar.
Gonzalo López-Cerón
No teníamos un hilo conductor.
Sin la marca, no podíamos contar la historia que queríamos contar. No teníamos un hilo conductor.
Gonzalo López-Cerón
CUANDO LA MARCA SE VUELVE ESENCIAL
¿Cuándo os disteis cuenta de que la marca iba a ser un activo clave para el impulso de vuestro proyecto?
En una primera etapa, la marca no era la prioridad. El foco estaba en integrar laboratorios, entender sus realidades y construir confianza antes de proponer una identidad común. Antes de hablar hacia fuera, había que escuchar hacia dentro y reconocer el valor de cada uno de los laboratorios de manera individual. La marca no podía llegar como una imposición. Tenía que ser un activo que encajase de manera natural y del que todo el mundo se sintiese parte. Y eso ocurrió cuando el proyecto empezó a crecer y se hizo evidente que ya no bastaba con explicar quiénes eran los laboratorios que lo formaban, sino el potencial que tenía la suma de las partes.
Cada laboratorio tiene su historia, su prestigio y su manera de hacer, pero el grupo necesitaba un hilo conductor: una idea común capaz de ordenar el relato, conectar a los equipos y expresar una visión compartida. Y aquí la creación de una nueva marca ganó relevancia.
Hacía falta una identidad capaz de presentar al mercado como lo que realmente estaba empezando a ser: un grupo con una ambición común y una propuesta diferencial.
No queríamos caer en los códigos habituales del sector dental.
Íñigo Sánchez
CLAVES DEL PROCESO DE CREACIÓN DE LA MARCA
Cuando decidisteis crear la marca, ¿cuál era el principal reto desde el punto de vista estratégico?
El reto no era solo encontrar un nombre o una identidad visual, sino dar forma a una ambición empresarial, cultural y humana. Había dos claves fundamentales: la marca tenía que hacer que todas las personas se sintieran partícipes y al mismo tiempo, debía diferenciarse radicalmente de los códigos habituales o lenguajes esperados en el sector dental. AIVORIQ tenía que construir un territorio propio.
Es un nombre con profundidad que crece en ti con el tiempo, cuando le vas dotando de contenido.
Gonzalo López-Cerón
AIVORIQ: UN NOMBRE CON FUERZA Y UNA ESENCIA PROPIA
El nombre AIVORIQ rompe completamente con los códigos del sector. ¿Cómo fue la reacción inicial?
El nombre sorprendió. No era lo esperado para una compañía del sector dental, pero precisamente por eso tenía capacidad de abrir un territorio distinto. Al principio, no fue un nombre inmediato ni evidente, pero sí un nombre con profundidad, capas y narrativa.
AIVORIQ crece cuando se explica. En él conviven la inteligencia, la innovación, la referencia al “ivory” (“marfil” en inglés) y una sonoridad propia que lo aleja de lo genérico.


La estrategia nos ha aportado una narrativa creíble y relevante: ayuda a encapsular y contar quienes somos.
Íñigo Sánchez
ESTRATEGIA DE MARCA: UN EQUILIBRIO ÚNICO ENTRE EXCELENCIA, INNOVACIÓN Y VOCACIÓN
La estrategia de la marca que desarrollamos, reflejada en el lema “Together. Beyond.”, buscaba construir una cultura común. ¿Cómo os ha ayudado esa narrativa internamente?
Lo que teníamos claro es que no queríamos hacer otro discurso más sobre digitalización, porque todo el mercado habla ya de eso. El objetivo era poner en valor la vocación del protésico, una figura tradicionalmente poco visible. AIVORIQ quiso cambiar esa percepción, celebrando la maestría, la precisión y el orgullo de una profesión esencial.
La narrativa que hemos trabajado ha ayudado a encapsular quién es AIVORIQ y hacia dónde queremos ir. “Together. Beyond.” funciona como una idea clara, memorable y capaz de conectar con la ambición del proyecto: unir laboratorios para ir más allá de lo que cada uno podía conseguir por separado. Todos conocen el concepto y ha conseguido ser un elemento que ha generado esa identificación y conexión que buscábamos entre todos los socios.
A nivel visual, la nueva marca nos ha ayudado a encontrar un equilibrio entre el detalle técnico y la excelencia sin perder la dimensión humana e innovadora.
María Dorado
UNA IDENTIDAD VISUAL QUE ROMPE CON LOS CÓDIGOS SECTORIALES
El sector dental suele utilizar códigos muy clínicos. ¿Qué os ha aportado buscar una expresión más humana, contemporánea y aspiracional?
El reto era encontrar un equilibrio entre enseñar la excelencia técnica, hacer visible el trabajo que hay detrás de cada producto y construir una marca innovadora, elegante y diferente. En ese proceso aparecieron dos miradas necesarias: la técnica, centrada en el detalle y la precisión del producto; y la de marca, orientada a elevar el relato y hacerlo más humano, aspiracional y potente.
Sin ocultar la esencia técnica, la marca tenía que ayudar a hablar de vocación, maestría y orgullo profesional. Estamos logrando resolver esa tensión entre producto, técnica y marca tangibilizando las ideas.
La marca ayudó a hacer visible una profesión que muchas veces permanece oculta.
Íñigo Sánchez
IMPACTO CULTURAL Y ADOPCIÓN INTERNA
¿Cómo ha sido recibida la marca a nivel interno? ¿Qué papel ha jugado en la cultura del grupo y entre los laboratorios?
La marca no solo sirvió para ordenar un relato externo, sino también para honrar la trayectoria particular de cada uno de los laboratorios que forman parte del grupo. El vídeo corporativo se orientó a ser un homenaje a la profesión, haciendo que muchas personas se sintieran vistas, reconocidas y orgullosas.
Y a nivel de los laboratorios, la clave para que se fueran uniendo a este proyecto común fue que la marca no llegó antes que la relación. Antes hubo presencia, escucha e interacción real con los laboratorios. La empatía, el respeto y la claridad han sido las claves en esta integración.
La marca está ayudando a abrir nuevas conversaciones y a conectar con nuevos socios.
Íñigo Sánchez
EL PODER DE LA MARCA A NIVEL COMERCIAL
¿Qué papel está jugando la marca a nivel comercial?
A nivel de captación de nuevos laboratorios, la marca está ayudando mucho. Antes, explicar el proyecto implicaba enumerar quiénes formaban parte del grupo. Ahora existe una palabra que guía y ordena todo: AIVORIQ. Aunque de cara a clientes, el recorrido todavía está en construcción ya que una marca no se construye de la noche a la mañana.


La clave es tener las cosas claras. No se puede improvisar algo tan crítico como la marca de una compañía. Respetar las fases es clave para que la marca se entienda, se respire y se viva.
Gonzalo López-Cerón y María Dorado
CLARIDAD, ACOMPAÑAMIENTO Y ATREVIMIENTO: LAS CLAVES DE LA TRANSICIÓN DE MARCA
¿Qué recomendaríais a alguien que tuviera que construir una marca desde cero en un proceso parecido?
Lo primero sería respetar las fases. Una marca de grupo no se construye de golpe: necesita una transición. Primero debe haber una fase de notoriedad y entendimiento. Después, una fase en la que la marca se respire y se viva por dentro antes de expresarse hacia fuera.
Otro aprendizaje clave es la importancia de la reflexión interna. Si no existe una hoja de ruta clara, es difícil saber cuándo termina una fase, cuándo empieza la siguiente y cómo gestionar los tiempos. En la construcción de una marca, improvisar puede tener un coste muy alto.
Y por último, tener las cosas claras desde el principio y acompañar en el proceso.
El camino fácil habría sido elegir un nombre evidente y una identidad más plana. Una marca como AIVORIQ requiere más pedagogía, pero tiene más capacidad de construir valor.
Íñigo Sánchez
Es mejor atreverse; mejor pasarse un poco que ser igual que el resto.
Gonzalo López-Cerón
¿Qué impacto creéis que ha tenido atreverse a marcar la diferencia y no ir por el camino fácil?
Construir una marca diferencial exige atrevimiento. En sectores muy codificados, muchas marcas acaban pareciéndose demasiado entre sí. Podríamos haber mantenido un nombre más descriptivo y fácil de entender, pero eso habría limitado su capacidad de diferenciación. Una marca como AIVORIQ exige más pedagogía. Pero también ofrece más profundidad, más ambición y más capacidad de crecer.
Atreverse no significa decidir sin pensar. Significa analizar primero, definir una estrategia clara y, desde ahí, tener el valor de tomar decisiones que no sean obvias.
Después de todo el proceso, ¿cómo resumiríais el valor que ha aportado la marca al proyecto?
La marca nos ha permitido contar lo que AIVORIQ era y quería ser. Dio al proyecto un lenguaje común, una narrativa compartida y una forma más clara de explicarse ante el mercado y ante los equipos. Pero, sobre todo, ayudó a hacer visible algo que antes estaba en segundo plano: el talento, la vocación y la excelencia que existen dentro de los laboratorios dentales.
AIVORIQ aporta al sector una manera más aspiracional, contemporánea y emocionante de hablar de una profesión profundamente técnica, pero también profundamente humana.
BrandFor x AIVORIQ. Una marca para dar forma, dirección y relato al negocio y al poder de la unión.
El proceso de AIVORIQ demuestra que una marca no es solo un nombre, un logo o una identidad visual. Es una herramienta estratégica para ordenar una visión, alinear equipos, generar cultura y construir diferenciación en el mercado.
En un sector dominado por códigos clínicos, funcionales y poco emocionales, AIVORIQ eligió el camino difícil: construir una marca con carácter propio, capaz de hablar de innovación sin olvidar la vocación, de poner en valor la excelencia técnica sin perder la dimensión humana y de unir realidades distintas bajo una misma ambición.
Porque, a veces, una marca no nace solo para cambiar cómo se ve una compañía desde fuera. Nace para ayudar a todos los que forman parte de ella a unirse para construir algo más grande.
Together. Beyond.
Compartir Artículo
Artículos destacados
Construir para activar: cuando la marca define el rumbo.
La diferencia entre construir valor y hacer ruido.
En la era de lo artificial, la marca es lo único real.
La confianza como activo estratégico de las marcas frente a la desinformación y los deepfakes.
Una carta acerca de BrandFor, para BrandFor
Todo nació con un propósito claro: convertir el potencial de las marcas en una verdadera fuente de valor.